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Formación a medida

La ajetreada vida que llevan los empleados en las compañías multinacionales no facilita en muchos casos la formación presencial. Viajes y reuniones son algunas de las obligaciones laborales que no siempre pueden saltarse para asistir a clase en un aula. Por este motivo, hay compañías que se decantan por una enseñanza virtual en la que el alumno gestiona libremente cómo, cuándo y dónde quiere recibir la formación.

Cuando en Ursa Insulation decidieron apostar de lleno por la formación virtual no fue porque las clases presenciales de idiomas -principalmente inglés- no cumpliesen con las expectativas de la empresa. Todo lo contrario, la formación que Training Express impartía a los empleados de Ursa era la oportuna y las clases discurrían con absoluta normalidad. El único inconveniente, como explica Katherin Vázquez -del departamento de Recursos Humanos de Ursa Insulation- era las grandes dificultades que la mayoría de los empleados tenían para ir a las clases presenciales. "Son personas que viajan mucho y les resultaba complicado mantener un ritmo de asistencia óptimo. De ahí que nos planteásemos la necesidad de ofrecer un sistema formativo que se adaptase más a su ritmo de trabajo".

" Son personas que viajan mucho y les resultaba complicado mantener un ritmo de asistencia óptimo. De ahí que nos planteásemos la necesidad de ofrecer un sistema formativo que se adaptase más a su ritmo de trabajo"Para poder gestionar el cambio, la compañía mandó una comunicación a todos los trabajadores animándoles a participar en la nueva línea formativa con clases virtuales. "Con la ayuda de Training Express se llevaron a cabo unas charlas para mostrar a los empleados cómo funcionaba la nueva metodología virtual que se quería implantar. Se les instruyó sobre las ventajas comparativas, sobre cómo se preparaban las clases o cómo se podían cancelar", explica Katherin Vázquez.

Inicialmente, las personas con niveles más bajos en inglés fueron las más reticentes al cambio metodológico, pero, con el transcurrir de los meses y, una vez acostumbrados a las clases virtuales, "muchos empleados agradecen este nuevo programa".

A juicio de Katherin, la principal ventaja de esta metodología es la flexibilidad con que cuentan los alumnos a la hora de poder gestionar su propia formación: "Tienen la posibilidad de modificar las clases, cambiar de profesor o recibir informes de cómo van avanzando. Los horarios son muy cómodos ya que les permite realizar la sesión durante la noche, fines de semana, o, por ejemplo, mientras esperan un vuelo".

La irrupción de la enseñanza virtual en Ursa Insulation no ha significado un abandono de la enseñanza presencial. La compañía mantiene todavía este tipo de formación en casos puntuales. "Por ejemplo, en niveles muy básicos para aquellas personas que no tienen ningún conocimiento del idioma".

Según Katherin Vázquez, a la hora de establecer un plan de formación en la empresa las directrices más importantes que hay que considerar son, en primer lugar, identificar el objetivo que busca la compañía y, posteriormente, saber cuáles son las necesidades de cada trabajador. "Nosotros analizamos los puestos de trabajo y las evaluaciones por desempeño, definiendo las competencias que se requieren en cada momento".

Katherin considera que es esencial contar con el proveedor de idiomas cuando se diseña el plan de formación, "para que los programas estén hechos a medida y ayuden a la compañía a conocer cuáles son las nuevas tendencias". El trabajo en equipo junto con Training Express ha sido la clave para conseguir que los programas sean más eficaces y eficientes para que los empleados de Ursa Insulation mejoren su nivel de inglés.