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Un giro en la formación

La constancia y la motivación son esenciales a la hora de aprender idiomas. Dos características que van de la mano y que en ocasiones no se conjugan adecuadamente, sobre todo cuando las clases son presenciales. Unas veces falla el método; otras, los alumnos dejan de asistir por falta de tiempo, de tal manera que el aprendizaje se vuelve lento e ineficaz. Esta era la sensación que tenían en The Phone House cuando decidieron que había llegado el momento de emprender un cambio en el modelo formativo.

Durante un par de años, el sistema de clases presenciales en inglés que The Phone House había elegido para formar a sus empleados funcionó con cierto éxito. Se trataba de una modalidad impartida a 60 alumnos de distintos departamentos de las oficinas centrales en Pozuelo (Madrid). "Disponíamos de un lugar habilitado dentro de la empresa para poder dar las clases. La mitad de la formación se llevaba a cabo en horario laboral y la otra mitad fuera de las horas de trabajo", explica Carlos José Rubio, responsable de formación de The Phone House.

El primer curso que se impartió en la compañía funcionó con el entusiasmo propio de la novedad. Sin embargo, como reconoce Rubio, a partir del segundo año comenzaron a surgir problemas e inconvenientes. "Por un lado, la gente no asistía de manera continua; pero por otro, los profesores dejaban bastante que desear".

Ante esta situación, el departamento de formación de The Phone House se planteó la necesidad de dar un giro a la manera de enfocar la enseñanza de idiomas dentro de la compañía. Como las clases presenciales no surgían el efecto esperado, decidieron apostar por otro canal más versátil y flexible, sin los inconvenientes de tener que reunir a un grupo a una misma hora y en un mismo espacio físico.

De esta manera, The Phone House apostó por la formación virtual de Training Express, porque cumplía con todos los requerimientos que buscaba la compañía para dar una formación adecuada a sus empleados.

A través de la plataforma de Training Express, ahora trabajadores de The Phone House cuentan con una autonomía absoluta. "Ellos mismos pueden decidir cómo y cuándo se forman. A qué velocidad y con qué intensidad. Pueden trabajar un tipo concreto de estructuras o vocabulario con arreglo a sus necesidades", asegura Rubio. Además, según el responsable de The Phone House, con el sistema de Training Express el aprendizaje se puede hacer extensible a muchas más personas.

La reacción de los empleados a este cambio metodológico ha sido, en general, muy positiva. De acuerdo con una encuesta interna realizada entre los alumnos en el mes de diciembre de 2014, el 70% considera buena o muy buena la nueva metodología.

"Ellos mismos pueden decidir cómo y cuándo se forman" Aunque el inglés en The Phone House no sea una herramienta completamente imprescindible para el desarrollo del negocio en todos los departamentos, desde la compañía consideran importante que los empleados se formen en esta materia. "Los intercambios y las comunicaciones con la casa matriz hace algún tiempo que disminuyeron, pero en cualquier caso el inglés sigue siendo un elemento importante de comunicación. Además consideramos que el aprendizaje de idiomas es un valor añadido y un beneficio para los empleados", explica Rubio.

Para el responsable de formación lo más importante es que los empleados progresen en sus conocimientos idiomáticos, "porque no se puede invertir todos los años un 20% del presupuesto de formación y no ver progresos".