¿Tiene tu empresa una estrategia de idiomas? ¡Definitivamente necesita una!

Una de las decisiones más importantes en cualquier empresa internacional es tener en cuenta cómo quiere que sus empleados se comuniquen entre ellos. Desarrollar una estrategia de idiomas es la clave para romper las barreras de comunicación y construir una organización colaborativa global.

A día de hoy las empresas multinacionales se enfrentan a numerosos retos a la hora de crecer de forma internacional, integrar sus adquisiciones y desarrollar a sus empleados. Uno de los grandes desafíos, según la revista de negocios Harvard Business Review, es en qué lengua trabajan y cómo se aseguran de que su equipo esté preparado para trabajar en ella.

Es muy preocupante saber que muchas compañías internacionales parecen no tener una estrategia de idiomas. En estas organizaciones, el plurilingüismo lleva a desarrollar un ambiente de trabajo caótico e ineficiente. Y, ¿qué es lo que hacen la mayoría de estas organizaciones para prevenir que esto suceda?

 

Decisión de “Lingua Franca”

Las empresas internacionales tienen que definir una lingua franca o lengua común que se use entre sus empleados. Esto da a la organización la capacidad de comunicarse entre todas sus oficinas.

De todas formas, es importante asegurarse que las oficinas tienen un personal que hable la lengua local y concienciado sobre la cultura, normativa y comportamientos locales.

 

¿Estamos haciendo una discriminación positiva de la lengua sobre otras competencias?

Un error muy común en muchas multinacionales es cómo evalúan la capacidad de un empleado en una lengua. Aunque importante, las habilidades lingüísticas pueden estar ensombreciendo el criterio de los managers, quienes de forma subliminal sobrevaloran las habilidades lingüísticas sobre las habilidades de liderazgo o de compañerismo.

Estos peligros han sido reconocidos en algunas de las más importantes compañías internacionales. Estas organizaciones podrían identificar a posibles empleados o futuros líderes por otras habilidades, incluso si las lingüísticas son limitadas. En esta situación, priorizan la habilidad de liderazgo y ofrecen formación adicional y herramientas para acto seguido mejorar las del idioma.

De este modo, muchas de las empresas más exitosas, prefieren conservar el nivel de contratación buscando el potencial del liderazgo aunque haya una necesidad de reforzar sus habilidades lingüísticas, antes que confiar en un empleado que simplemente tenga buen nivel de idiomas pero que no esté a la altura fuera de este terreno.

¿Qué pasa con los demás idiomas?

La revista de negocios Harvard Business Review menciona la estrategia de idiomas de IBM, que identifica ocho lenguas importantes a parte del inglés.

Aunque hay mucha gente que acoge con ilusión el aprendizaje de idiomas, también hay que tener en cuenta que hay personas que encuentran en esto un reto difícil, especialmente si son adultos monolingües.  No obstante, las organizaciones que se toman muy en serio la proyección internacional, valoran el aprendizaje de idiomas especialmente de sus empleados de alto potencial, y más aún si son candidatos para un puesto internacional.

 

Estudio de caso: IBM

La revista de negocios Harvard Business Review menciona la estrategia de idiomas de IBM en la que se identifican ocho lenguas importantes a parte del inglés. Hacen mucho hincapié en que ganar un puesto internacional trae consigo la expectativa de que se aprenderá otra lengua si el destinado va a ir a alguno de esos países extranjeros.

Las empresas importantes apoyarán a sus empleados en su aprendizaje de idiomas ofreciéndoles una formación valiosa y accesible como cualquier otro programa de formación de habilidades. Por tanto, las clases de idiomas serán pagadas por la empresa y se ofrecerán durante las horas de trabajo, normalmente en la propia oficina.

 

Conociendo la Cultura

Al fin las empresas de éxito reconocen la importancia que juega la cultura. Aunque el dominio de una lengua extranjera permite al empleado comunicarse verbalmente en otra cultura, la información cultural ofrecerá al empleado, junto con la habilidad de encontrar el mejor estilo a la hora de comunicarse, una expresión tanto verbal como no verbal adecuada.

Hay multitud de ejemplos de habilidades culturales, tales como saber cómo de directo tienes que dirigirte al interlocutor, el nivel de contacto visual aceptado y saber leer entre líneas para captar bien el mensaje y no perder información.

Los empleados que han sabido entrar a la cultura local adaptando su estilo de liderazgo a la misma, reducen el número de malentendidos y desacuerdos, y ofrecen una plataforma para debatir estas diferencias de manera segura cuando ascienden.